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Una enfermedad, un accidente o una emergencia médica pueden ocurrir en cualquier momento y, además de representar un desafío para la salud, también pueden poner a prueba la estabilidad financiera de una persona o una familia.

Consultas, estudios, medicamentos, hospitalizaciones o tratamientos especializados suelen implicar costos importantes, los cuales afectan la economía de manera importante, especialmente cuando no se cuenta con un servicio de seguridad social o seguro de gastos médicos y, sobre todo, si no existe una planificación financiera.
Aunque es imposible predecir cuándo llegará una enfermedad o en qué momento ocurrirá una emergencia médica, sí es posible prepararse para reducir su impacto económico cuando suceda.
¿Por qué es importante prepararse?
Los imprevistos médicos suelen llegar sin previo aviso y, cuando ocurren, las decisiones deben tomarse rápidamente. Si no se cuenta con un respaldo económico, es común recurrir a tarjetas de crédito, préstamos o incluso a la venta de bienes para cubrir los gastos.
Además del impacto financiero inmediato, una emergencia médica puede generar otros costos indirectos, como la pérdida temporal de ingresos, gastos de transporte, compra de medicamentos, cuidados especiales, rehabilitación y adaptaciones en el hogar.
Por eso, la prevención financiera es tan importante como la prevención en materia de salud.
Crea un fondo de emergencia
Uno de los pilares de unas finanzas personales saludables es contar con un fondo de emergencia, es decir, un ahorro destinado exclusivamente a situaciones inesperadas, como enfermedades, accidentes, reparaciones importantes o la pérdida del empleo.
Lo ideal es construir este fondo poco a poco hasta reunir el equivalente a entre tres y seis meses de gastos básicos. Sin embargo, si apenas estás comenzando, no te preocupes por alcanzar esa cantidad de inmediato. Lo más importante es desarrollar el hábito de ahorrar de manera constante.
Una buena práctica es separar una cantidad fija cada vez que recibas tus ingresos, aunque sea pequeña, para destinarla a ese fondo de emergencia.
Si eres usuario de la aplicación de Banco Dondé, una recomendación es que inviertas tu ahorro para el fondo de emergencia en Inversión Creciente Dondé, ya que así tu dinero crecerá y siempre estará disponible para que lo uses en el momento que lo requieras; lo mejor es que puede iniciar tu inversión desde 1 peso.
Otra alternativa, que también encuentras en la app de Banco Dondé, es Seguros CEDES, donde además de obtener mayores rendimientos, tendrás beneficios adicionales, como un seguro que incluye traslados en ambulancia, entre otros servicios. Aquí puedes iniciar tu inversión con 2,000 pesos y elegir el plazo que mejor se adapte a tus necesidades.
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Conoce la cobertura de tu servicio de salud
Muchas personas desconocen exactamente qué servicios tienen disponibles a través de su institución de salud.
En México, dependiendo de la situación laboral y personal, algunas personas cuentan con atención médica mediante instituciones como el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), IMSS-Bienestar, así como los seguros médicos privados.
Conocer qué consultas, estudios, medicamentos o procedimientos están cubiertos puede ayudarte a planificar mejor y evitar gastos inesperados.
Evalúa contratar un seguro de gastos médicos
Si tu presupuesto lo permite, un seguro de gastos médicos mayores puede ayudar a reducir el impacto económico de enfermedades o accidentes de alto costo.
Antes de contratar uno, es importante revisar aspectos como la cobertura que ofrecen, la suma asegurada, el deducible, los consultorios y hospitales incluidos, así como las enfermedades o situaciones que están excluidas. Al conocer todo esto, podrás elegir la opción que te de una relación costo - beneficios más favorable.
Toma en cuenta que no todas las personas necesitan el mismo tipo de seguro, por lo que conviene comparar opciones y elegir la que mejor se adapte a tus necesidades y posibilidades económicas.
Incluye los gastos médicos en tu presupuesto
Cuando elaboramos un presupuesto solemos considerar alimentación, transporte o vivienda, pero con frecuencia olvidamos incluir gastos relacionados con la salud.
Algunos ejemplos que entran en esta categoría son las consultas médicas, los medicamentos de uso frecuente, estudios preventivos, atención dental, lentes y vitaminas, suplementos o tratamientos prescritos.
Destinar una pequeña cantidad mensual para estos conceptos puede ayudarte a evitar que afecten otras áreas de tus finanzas.
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Muchas personas ven los gastos médicos como eventos aislados, cuando en realidad forman parte de la planificación financiera. Así como se ahorra para unas vacaciones o la compra de una vivienda, también conviene prepararse para cuidar la salud.
Incluir este aspecto dentro de tus objetivos financieros te puede dar mayor tranquilidad y ayudar a responder mejor ante situaciones inesperadas. Al final, la mejor estrategia no consiste en esperar a que ocurra un imprevisto, sino en construir poco a poco una base financiera que permita responder cuando más se necesita.
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