Últimas noticias
Cuenta Digital Dondé
Haz crecer tu dinero
en 3 sencillos pasos

Partido a partido, sin que nadie lleve la cuenta, el torneo mundialsta puede convertirse en uno de los meses más caros del año. Nadie se sienta a ver un partido del Mundial pensando que va a gastar mucho. Es una reunión en casa, con amigos o familia, con lo que hay en el refri y algo que se compra rápido en la tienda. Nada del otro mundo.Y sin embargo, al final del torneo, muchos hogares mexicanos se encuentran con un hueco en el presupuesto que no saben bien cómo explicar. No fue un gasto grande. Fueron muchos gastos chicos que nadie sumó.

Hay una característica particular en el gasto mundialista: se disfraza de gasto social. No sientes que estás gastando en entretenimiento; sientes que estás conviviendo. Y eso hace que el filtro mental que normalmente frena una compra impulsiva simplemente no se active.
Según estimaciones de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes, una reunión de 10 personas para ver un partido, con botanas, refrescos, cerveza y algo de comida preparada, tiene un costo promedio de 3,000 pesos. Trescientos pesos por persona. Una cifra que, dicha así, parece razonable.
El problema no es ese partido. Es la suma.
Si México llega a cuartos de final, son al menos cuatro partidos del Tri. Solo en reuniones, ese hogar habrá gastado 12,000 pesos en comida y bebida. Mil doscientos pesos por persona. Y eso sin contar los partidos de otros equipos que "también hay que ver", los días que mejor salir a un bar porque alguien no tiene pantalla grande, o el jersey que se compró antes de que empezara el torneo.
La ENIGH 2024 del INEGI revela que el gasto promedio mensual de un hogar mexicano es de 15,891 pesos, y que alimentos y bebidas representan el 38% de ese total, cerca de 5,994 pesos al mes. Es el rubro más alto de toda la canasta familiar.
El Mundial no cambia esa estructura. La estira. Cada reunión de partido añade una capa de gasto sobre un presupuesto alimentario que ya ocupa casi cuatro de cada diez pesos del ingreso familiar. Y lo hace de forma difusa: un poco en la tienda antes del partido, otro poco en la cooperacha, algo más en la salida del miércoles. Ningún cargo individual parece alarmante. El conjunto sí lo es.
Este es uno de los patrones de gasto más estudiados en economía del comportamiento: los micropagos recurrentes son sistemáticamente subestimados por las personas. Tendemos a evaluar cada transacción de forma aislada, no como parte de una serie. Una cerveza de 60 pesos no duele. Veinte cervezas a lo largo del torneo son 1,200 pesos que nunca se contabilizaron como un solo gasto.
"Solo voy a comprar lo necesario para hoy." La compra de último momento, antes de que empiece el partido, es la más cara. Sin lista, sin comparación de precios y con la presión del tiempo, el ticket sube. Comprar con anticipación y en mayor volumen casi siempre sale más barato.
"Hoy mejor pedimos algo." El delivery durante el Mundial tiene un costo promedio por orden que puede duplicar lo que costaría preparar lo mismo en casa. Sumado partido a partido, es una diferencia significativa al final del torneo.
"Yo invito esta vez, la próxima vez invitan ellos." Las reuniones informales tienden a no tener una distribución pareja del gasto. Quien organiza suele absorber más, y la reciprocidad que se asume raramente se concreta de forma equitativa. Una cooperacha acordada de antemano resuelve esto sin incomodar a nadie.
La solución no es dejar de reunirse. Es presupuestar las reuniones como lo que son: un gasto de entretenimiento real, con un monto definido, no una serie de compras improvisadas que no se suman hasta que ya es tarde.
Algunas ideas prácticas:
Estima cuántos partidos vas a ver en reunión y ponle un número total al torneo, no por partido. Dividido entre los participantes habituales, es más fácil de manejar y de recuperar.
Haz una compra de despensa mundialista al inicio del torneo. Botanas no perecederas, bebidas, desechables: una sola vuelta bien planeada al supermercado sale considerablemente más barata que múltiples compras de emergencia pre-partido.
Separa ese presupuesto antes de que empiece el primer partido. Con Mi Ahorro Dondé puedes apartar el dinero destinado al torneo desde hoy: queda separado de tu gasto cotidiano, está disponible cuando lo necesitas y no se mezcla con el resto de tu presupuesto. Cuando se acabe, se acabe.
El Mundial 2026 es una oportunidad única. México es sede, el Azteca abre el torneo, y la energía colectiva que eso genera no tiene comparación. Vivirlo al máximo y vivirlo con orden no son objetivos contrarios. Solo requieren un poco de planeación antes de que empiece el primer silbatazo.
Haz crecer tu dinero
en 3 sencillos pasos
